domingo, febrero 26, 2006

Terapia (versión 2.3)

Me siento ante la Doctora. Hay que explicarle que me pasa por la cabeza. Como si yo lo supiese...
-Verá, es que tengo la cabeza hecha un lío
-Tuteame, por favor... ehmmmm. ¿Qué edad tienes?
-La que tengo: 23.
-Bien, bien. ¿Bebes mucho?
-De vez en cuando me propaso...
-¿Y por qué lo haces?
-No lo sé, supongo que para pasarlo bien, evadirme y eso.
-¿Evadirte de qué?
-De la existencia en este mundo infecto en el que me ha tocado vivir.
-Vaya, estamos filosóficos. ¿Por qué dices esto?
-Últimamente he estado pensando que a lo mejor ya está bien. Que la hemos cagado. Que quizás sería mucho mejor volver a empezar desde cero.
-¿Una refundación de la humanidad?
-Sí. No sé. O una invasión extraterrestre; algo que nos hiciese abrir los ojos ante la evidencia.
-¿La evidencia?
-Que no somos nada... y a la vez somos maravillosos. (Esto lo decían en Contact ¿no?)
-Es un poco extraño esto que dices de la invasión extraterrestre...

La verdad es que no sé ni por que lo digo. Pero entonces recuerdo la noche del sábado en una calle a rebosar, como al mirarte a los ojos me dije a mi mismo: "Invádeme, Diana, invádeme"


Lástima que no llevase la cámara. Y lástima que en el fondo de mi ser, pensase que debajo de esa piel suave y tersa eras un lagarto. Lástima que el imaginar como engullías una rata me pusiese. Y lástima que hubieses llegado desde tan lejos para hacer la guerra, y no el amor.

Menos mal que siempre quedarán Mikes Donovans para montar la Resistance.
Ah y mi terapia consiste en un poco de Pérez-Reverte cada día.

Que vuelva V, que vuelvan los He-Man y que desaparezca por siempre jamás el Reggaeton.

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